Un estudio del Gobierno de EE.UU. declaro los resultados de las nuevas pruebas del timerosal, un conservante basado en el mercurio y empleado hasta ahora en muchas vacunas, que según este estudio no aumenta el riesgo de desarrollo de autismo en los niños.
El estudio científico, ha sido publicado en una versión digital en el periódico oficial de la Academia Estadounidense de Pediatría y elaborado por científicos del Centro de Control de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de EE.UU. Con ello trata de zanjar el debate abierto hace más de una década sobre la posible relación entre las vacunas y el autismo.


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